La actriz estadounidense Lori Loughlin se prepara para ir a prisión tras declararse culpable de pagar sobornos para que sus dos hijas fueran admitidas a la prestigiosa Universidad del Sur de California (Estados Unidos).

Loughlin, más conocida por su papel de la tía Becky en la serie televisiva Tres por tres, de los años 80 y 90, y su marido, el diseñador Mossimo Giannulli, figuran entre más de 50 inculpados en un elaborado esquema que garantizaba el acceso de jóvenes privilegiados a prestigiosas universidades estadounidenses.

Los dos cambiaron sus declaraciones de inocencia por la de "culpable" en una audiencia virtual con un juez federal de Massachusetts, aceptando un acuerdo con los fiscales que podría aliviar sus sentencias de manera significativa.

La audiencia se realizó por Zoom debido a la pandemia de coronavirus que ha cerrado las cortes de todo el país.

El acuerdo es favorable para los acusados, ya que si Loughlin y Giannulli hubiesen ido a juicio y eran hallados culpables de todos los delitos de los que fueron inculpados, enfrentaban una pena máxima de 45 años de cárcel cada uno.

Si el juez federal Nathaniel Gorton acepta sus declaraciones de culpabilidad, los fiscales retirarán algunos de los cargos en su contra y recomendarán una sentencia de dos meses de cárcel para Loughlin y cinco para Giannulli.

El acuerdo implica también que Loughlin pague una multa de 150 000 dólares y haga 100 horas de trabajo comunitario. Para su marido, es más duro: propone cinco meses de cárcel, una multa de 250 000 dólares y 250 horas de servicio comunitario.

Ambos pasarán dos años en libertad condicional tras cumplir la pena de cárcel, según el acuerdo.