Mientras los demonios transitaban por las urbes, el descontento social vomitaba en cada escenario del planeta, la tecnología mantenía en mute nuestro cerebro y la contaminación saciaba el hambre, existía un grupo de Oxfordshire, Inglaterra, que vaticinaba el caos y transmutaba el degenere cosmopolita en belleza.

Después de una sobredosis de “Creep”, del Pablo Honey (1993), y la bella “Fake Plastic Trees”, extraída de The Bends (1995), Radiohead ofreció su alma y crucificó a la crítica en el momento en que desprendió OK Computer. Un álbum que se inspiró en otros grandes discos de la historia como Pet Sounds (1966), de The Beach Boys y especialmente en Bitches Brew de Miles Davis (1970). Alejándose del britpop que llenaba las listas de popularidad en el Reino Unido.
En OK Computer hay fragmentos que articulan espacios amorfos y que poco a poco adquieren la figura musical que hoy conocemos como una de las grandes obras de los años noventa, bajo la firma de Thom Yorke, Ed O’Brien, Phil Selway, Colin y Jonny Greenwood. Con tan sólo 53 minutos de duración, lograron abrir los oídos sin sangrarlos e hipnotizar con sus arreglos, ritmos, juegos instrumentales y estructuras.

El sonido, bajo una excelente base de guitarras, nos lleva hacia yuxtaposiciones virtuales y escenarios con texturas impredecibles para aterrizar en una hermosa experimentación. Demostraron en esa época que el arte y la industria comercial discográfica podían ir de la mano sin odios ni homicidios. “La única presión era irlo completando. Éramos libres. No teníamos fecha de entrega. Teníamos miedo de acabarlo”, aseguró O’Brien, mientras que Jonny Greenwood recuerda que “la principal diferencia fue el ambiente, la atmósfera”. Anterior al debut de julio en América, el tema “Lucky” apareció en el álbum Help (4/09/1995) que recopiló a varios grupos y fue un esfuerzo musical a beneficio de los niños que se habían quedado sin familia durante la guerra, principalmente de Bosnia y Herzegovina. En ese momento, ese tema fue considerado por la misma banda como la canción más fuerte que había compuesto.

Un año después, Nigel Godrich, ingeniero y coproductor, inició su labor con OK Computer (desecharon los nombres Ones and Zeros y Palo Alto para el disco), para que oficialmente el 6 de marzo, a las 6:57 p.m., quedara completada la producción. Hora y fecha inscritas en la contraportada del álbum (18576397). “Es la banda de mi sueños. No era rock & roll para neandertales. Era un nivel de pensamiento elevado, conceptual, conmovedor y pionero en términos sónicos”, afirmó Nigel Godrich para Rolling Stone.

A 23 años de su concepción, OK Computer sigue vigente con el lanzamiento de OKNOTOK (2017) sorprendiéndonos y desgarrando la memoria de la incertidumbre tecnológica. Un álbum perfecto que encuentra los pecados en un mundo liderado por diagramas de flujo, para obligarnos a succionar la sangre que hay entre su música y letras.